Actitudes de la sociedad hacia las personas incapacitadas

Perspectiva histórica

Durante los últimos cuarenta o cincuenta años ha habido numerosos cambios en nuestra sociedad con respecto al manejo y tratamiento de las personas con incapacidades. También ha habido muchos avances en el cuidado médico. Como resultado, la mayoría de esos individuos residen en la comunidad en vez de estar en instituciones, y dependen de practicantes privados orientados a la comunidad para el cuidado de su salud oral.

¿Cómo ocurrieron estos cambios?

Antes del siglo veinte, las actitudes sociales reflejaban el punto de vista de que las personas con incapacidades no eran saludables, sino que poseían defectos o desviaciones. Por siglos, la sociedad entera trató a esas personas como objetos de repulsión o lástima. La actitud prevale-ciente era que dichos individuos eran incapaces de participar o contribuir en algo en la sociedad, y que por tanto debían ser relegados a la beneficencia pública o de organizaciones de caridad.

Hablando de manera general, a fines de 1800, las personas con retrasos mentales, paralisis cerebral, autismo, o epilepsia residian en sus casas y eran cuidadas por sus familiares. La esperanza de vida para aquellos que padecian discapacidades mas severas no era mayor de lo que es ahora.

A comienzos del final de 1800, el estado y las agencias administrativas locales construyeron instituciones para albergar a personas discapacitadas. Estos asilos eran edificados usualmente en las afueras de la ciudad. Fue la segregación social la que alimento este tipo de manejo y desafortunadamente es esta misma segregación social la que estigmatiza a la gente.

La “Hacienda Colonial de la Florida para los Afectados Mentales y Epilépticos” se construyó en Gainesville, Florida, en 1920. El manejo de sus residentes -o asilados- estaba basado en un modelo de “custodia”. Ellos no eran integrados a los programas comunitarios. Es obvio que la segregación por parte de la comunidad es estigmatizante.

Actitudes cambiantes

Muchos cambios legislativos y sociales ocurrieron en las décadas de los 1960 y 1970, y éstos han tenido gran influencia en el tratamiento y en las actitudes hacia las personas incapacitadas.

  • Un panel presidencial establecido por el presidente John F. Kennedy, afirmó que el retraso mental no es una condición sin esperanzas, sino que está sujeta a prevención y mejoría.
  • El presidente Kennedy aprobo en 1963 el “Acto para la construccion de adecuaciones para personas con retardo mental y de Centros comunitarios de Salud Mental”. Esto alento el establecimiento de la universidad con adecuaciones especiales para proveer ayuda medica a personas discapacitadas.
  • El Medicaid y el Medicare fueron establecidos a la mitad de la década de 1960, haciendo posible el acceso a un seguro medico a muchas personas discapacitadas y sus familiares, al igual que otros cuidados de largo término en sus comunidades.
  • El presidente Lyndon Johnson estableció un comité presidencial permanente sobre el retraso mental, en 1965.
  • El “Acta de los Derechos Civiles” fue pasada en 1964, puntos de la cual fueron subsecuente-mente aplicados a varios grupos sociales en desventaja, incluyendo personas con incapacidades y faltas de desarrollo mental. El movimiento de los derechos civiles se expandió y sus seguidores comenzaron a organizarse.
  • El apoyo legal por parte de grupos tales como el A.C.L.U en el “interés público”, termino en numerosas decisiones judiciales expandiendo los derechos de las personas discapacitadas.
  • El presidente Nixon establecio como meta la movilización de un tercio de los 200.000 individuos con retartdo mental intitucionalizados a viviendas comunitarias soportadas financieramente. El expidio directrices presidenciales al Fiscal general para que se fortalecieran los derechos de las personas con retardo mental y para que el departamento de H.U.D creara las formas de mejorar sus viviendas.
  • Un mandato incluído en el “Acta de Rehabilitación” de 1973 requirió a los estados a colocar como prioridad los problemas de rehabilitación vocacional de los severamente incapacitados.
  • La creación del “Seguro de Ingreso Suplementario” (S.S.I.) y servicios sociales mantenidos (Título XX del “Acta de Seguro Social”) proveyeron ayuda federal para servicios a los discapacitados.
  • La Sección 504 del “Acta de Rehabilitación” de 1973 prohibe la discriminación contra cualquier persona calificada como discapacitada en cualquiera de los programas mantenidos federalmente.
  • Nuevas normas se han creado para intermediar “Facilidades de Cuidado para Retrasados Mentales” (I.C.P./M.R. Facilities) recibiendo soporte económico del Medicaid.
  • El “Acta de Educación para Todos los Niños Discapacitados” (PL 94-142) fue aprobada en 1975.
  • El “Acta de Acceso al Transporte Aéreo” de 1986 prohibió la discriminación en la industria de los viajes aéreos.
  • Enmiendas al “Acta de la Buena Vivienda” (Fair House Act) prohibió la discriminación en cuanto a vender o rentar viviendas públicas o privadas. Se requirió que los dueños hiciesen las modificaciones pertinentes a sus propias expensas.
  • Finalmente, el “Acta de Americanos con Discapacidades” (American with Disabilities Act) se pasó el día 26 de julio de 1990. Esencialmente, esta ley es una legislación de derechos civiles para personas con discapacidades. El A.D.A. intenta garantizar derechos de total inclusión dentro de la mejor corriente de vida americana para todas las personas con discapacidades.

Como resultado de los cambios en el trato hacia las personas con discapacidad ocurridos durante las decadas de los 60’s y 70’s, 6 grandes instituciones para pesonas con discapacidad fueron cerradas en la Florida. Sin embargo aunque 4 de ellas aun permanecen, su tamano se ha reducido significativamente. Para citar un ejemplo: una de las insticiones que albergaba a 2500 residentes en 1960 hoy solo cuenta con 540 residentes.

Una encuesta, conducida por Low Harris, en 1991, fue muy reveladora y positiva. Por ejemplo, el noventa y ocho por ciento de los individuos cuestionados creían que toda la gente, sin tomar en cuenta su capacidad, deben tener la oportunidad de participar en la mejor forma de vida social. Mas aun habia un fuerte sentimiento por aumentar las fuentes de empleo para los discapacitados. El 92% de los encuestados creia que el dar empleo a personas con discapacidad podria beneficiar económicamente a la sociedad. Hay una fuerte tendencia hacia la aceptación. Esas actitudes y opiniones están en agudo contraste con aquellas actitudes que prevalecían aún en la primera mitad del siglo veinte.

Cambios en la Terminología

La terminología usada para describir a las personas incapacitadas ha ido cambiando a través de los cambios en las actitudes sociales. Algunos terminos antiguos eran: “idiota”, “imbécil”, “tonto”, o “bobo”. Tales términos fueron reemplazados por “retrasado mental” o “discapacita-do”. Pero en años recientes lo importante ha venido a ser el enfatizar al individuo y no a su discapacidad. Por ende, se dice “individuos con retraso mental” en vez de “gente mentalmente retrasada”. Las personas con alguna discapacidad desean ser reconocidas por sus habilidades, no por sus inhabilidades. Algunos individuos prefieren el término “diferentemente capacitados” en vez de “discapacitados.”

Desde hace varios años, la “Academia Dental para Discapacitados” cambió su nombre por “Academia Dental para Personas con discapacidades.”

Estado Actual

Las cifras son dramaticas: Cincuenta y dos millones de norteamericanos padecen de algun tipo de condicion fisica como Paralisis Cerebral, Retraso mental, depresion, Traumatismos de la columna Vertebral, problemas visuales, artritis , distrofia muscular entre otros.

De la misma manera en que los tratamientos van mejorando su salud ,transformando muchas de sus condiciones agudas y fatales en condiciones cronicas y manejables, su numero continuara en aumento al igual que su demanda por los servicios ofrecidos por practicantes privados. Por esta razon los odontologos y otros profesionales del cuidado oral tienen la creciente responsabilidad de identificar a los pacientes con compromisos sistemicos o discapacidades que puedan afectar o verse afectadas por el tratamiento dental. Asi pues, cada vez mas estos pacientes necesitaran de comodidades y de tratamientos dentales acordes con sus condiciones fisicas.

Algunos de los pormenores que afectan la vida diaria de las personas con discapacidades severas son:

  • Vida comunitaria: ¿Hay viviendas preparadas que se acomoden a sus discapacidades? ¿Hay ayuda financiera disponible?
  • Transporte: ¿Existe transporte disponible? ¿Es este el adecuado? ¿Quién lo paga?
  • Educación: ¿Hay educación especial disponible? ¿Resultará ello en habilidades u oficios factibles de obtener trabajo?
  • Empleo: ¿Contratarán los empleadores a personas con alguna discapacidad? ¿Estará el empleador dispuesto a darle la acomodación necesaria? ¿Será confiable y puntual el transporte que se le facilite?
  • Cuidado de salud: ¿Está la atención médica y dental al alcance en la comunidad? ¿Hay posibilidad de asistencia financiera? ¿Hay transportación asequible?

Históricamente, muchos de esos ¨pacientes especiales¨ recibieron tratamientos en establecimien-tos tales como instituciones, hospitales, clínicas y enfermerías. Debido al considerable aumento en el número de individuos que viven ahora con necesidades especiales, y al deseo de la sociedad por eliminar las barreras fisicas y psicologicas, y para estimular el acceso a los servicios de salud , la tendecia actual es a lograr que consigan ser atendidos por los profesionales que hagan parte de las instituciones de salud de la misma comunidad. Sin embargo, las personas discapacitadas han experimentado algunas dificultades para recibir cuidado oral en su comunidad. Algunas de las razones encontradas son:

  • El rembolso para el servicio dental es inadecuado (e.g. Medicaid).
  • Muchos dentistas no han sido entrenados para tratar pacientes con discapacidades.
  • Algunos pacientes son incooperantes, resistentes al tratamiento dental.
  • Algunos odontologos creen que se requiere un equipo especial para prestar la debida asistencia.
  • Los dentistas están demasiado ocupados con otros pacientes.

La actual situación demanda que todos nosotros lleguemos a ser competentes en proveer asistencia a pacientes con cualquier tipo de discapacidad.

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